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RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

BAJAS POR DEPRESIÓN

(y 2)

 

 

El pasado domingo, quedó pendiente hablar del papel que juega la empresa cuando uno de sus empleados se da de baja por depresión. Vamos, pues, a ello.

A los ojos de la empresa -y, tristemente, incluso de los compañeros de trabajo- un empleado dado de baja por depresión es siempre un empleado sospechoso, y se sabe que la baja va para rato.

A la empresa, que carece por completo de escrúpulos y que ve en juego sus intereses económicos, una baja por depresión le jode, le jode, y mucho.

A partir de los quince días de baja, el enfermo pasa por un médico de la mutua de la empresa, que lleva a cabo revisiones. Y digo yo, ¿el paciente no tiene ya su propio médico?, ¿qué falta le hacen estas revisiones?

Está claro, no hay que ser un lince para darse cuenta. El empleado es sospechoso de estar fingiendo, y como tal sospechoso, en realidad es sometido a "inspecciones", aunque se pretenda maquillar y lo llamen "revisión".

El médico de la mutua, ejercerá en estos casos de inspector más que de médico, buscando el fraude si lo hubiere, y considerando al enfermo apto para el trabajo lo antes posible, ya que también están en juego los intereses (por supuesto, económicos) de la mutua. Y es que la mutua es otra empresa, por si no habían reparado en el detalle.

Mientras tanto, en medio de todo este baile de intereses económicos, nos olvidamos de que hay un serio problema de salud, un ser humano sufriendo una depresión, lo cual no es moco de pavo.

No quiero pecar de inocente y admitiré que también es cierto que el engaño existe, y que muchos trabajadores fingen sufrir depresión para conseguir una baja, sobre todo teniendo en cuenta que pertenecemos a un país, España, en el que la picaresca está tan asumida, que culturalmente se considera tonto a quien no comete fraude.

Pero si prestamos mínimamente un poco de atención a estos casos, encontraremos que la mayoría de las veces el trabajador no recurre a esta medida por vocación, sino que lo hace como un medio para vengarse de su jefe, que le ha estado puteando a base de bien.

¿Se justifica, entonces, el fraude? No, por la sencilla razón de que estos vengadores, además de joder a su jefe (si es que lo consiguen), joden a los que realmente sufren depresión, pues han dado lugar a un recrudecimiento en las medidas de detección del posible fraude, lo cual no beneficia en absoluto al enfermo. Es más, hay personas que, cayendo en una depresión real, no se atreven a darse de baja y se lo piensan dos veces antes de obtenerla, pues temen las presiones que se avecinan, y dado su estado no les apetece lo más mínimo una situación conflictiva de ese tipo.

El caso es que es habitual que esta película acabe en despido improcedente.

El empleado denuncia a la empresa, esta paga una indemnización y se quita por fin al muerto de encima, después de haberle obsequiado con un generoso surtido de disgustos, tensiones y preocupaciones, así como poniendo en tela de juicio su honestidad al tratarle siempre bajo sospecha. Todo esto, basta con dos dedos de frente para saberlo, no favorece para nada la recuperación de un enfermo que lo último que necesita es precisamente que le compliquen la vida. Es como si yo, permítanme el ejemplo, me encontrase de baja por un problema testicular y la empresa pretendiera obligarme a acelerar mi recuperación golpeándome en los huevos con un bate de béisbol. Además de doloroso, sería absurdo, ¿no creen?

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Feliz Cumpleaños

Aunque con dos días de retraso….¡Felicidades plumas! Esto….plumenses……plumeros…… ¡JODER!
¡Felicidades miembros y miembras del blog! (je, je)
Por cierto con mucho acierto, el corrector ortográfico no ha tardado ni medio segundo en ponerme que “miembra” es un error de ortografía. ¡Que se lo expliquen a la ministra!

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

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BAJAS POR DEPRESIÓN

(1)

 

Soy partidario de la brevedad en los artículos de opinión, ser conciso e ir al grano de lo que se quiere comentar. Pero hay ciertos asuntos en los que, debido a los diferentes elementos que se ven implicados, es conveniente extenderse un poco más.

Es por eso que al tema de las bajas por depresión, que me interesa bastante porque no deja de sorprenderme lo cutres que podemos llegar a ser, he dedicido tratarlo en dos entregas.

Aclarado este punto, empezaré diciendo que la depresión es un trastorno mental que, en algún momento de la vida, puede acabar afectando a más del 10% de la población.

Incapacita a quien la padece, ya que el depresivo pierde el interés y el entusiasmo por todo, o casi todo. Sufre lo inimaginable y, en casos extremos, la depresión puede acabar en suicidio, o dicho de otro modo, en muerte. Parece ser, por tanto, que estamos ante un tema muy serio con el que no deberíamos jugar.

¿Qué ocurre, entonces, en España, cuando un trabajador cae en depresión?

Pues bien, va al médico -de la Seguridad Social, se entiende- y éste le receta unos antidepresivos -por ejemplo, fluoxetina; conocida popularmente por la denominación comercial Prozac-, al tiempo que le aconseja que se distraiga, y le da de baja laboral.

Pero detengámonos un momento en este punto, el tratamiento.

En España aún existe un enfoque jerárquico entre dos disciplinas que en mi opinión deberían ser tratadas, paralela o conjuntamente, al mismo nivel. Hablo de la Psiquiatría y la Psicología. Aún se da prioridad a los psiquiatras sobre los psicólogos, al menos en los casos que yo he conocido, no puedo hablar de los demás.

Tengo constancia de más de un paciente que ha solicitado a su médico ser tratado por un psicólogo, y el médico, estando completamente de acuerdo en que, efectivamente, eso sería lo más apropiado para su caso, le ha dicho: "Lo siento, pero eso no puedo decidirlo yo. Lo único que puedo hacer es enviarle a un psiquiatra, y si el lo cree oportuno, entonces le remitiría a un psicólogo".

La filosofía que subyace aquí, a mi entender, es que si la depresión se puede arreglar con fármacos, pues mejor. Es más rápido, más económico, y el paciente puede regresar al tajo antes, lo cual beneficia tanto a la empresa -a la que prestaremos especial atención la próxima semana- como al propio Estado. Pero, ¿beneficia al enfermo?

No voy a negar la eficacia de los antidepresivos. Al contrario, cumplen su cometido. Pero en multitud de ocasiones, una vez concluido el tratamiento farmacológico, sólo es cuestión de tiempo que surja una recaída, un nuevo episodio depresivo que, por lo general, tiende a ser más grave que el anterior, dada la frustración que supone caer nuevamente en depresión.

Y es que, en el afán por lograr una recuperación lo más inmediata posible, que permita el regreso al puesto de trabajo (=producción), nos hemos olvidado de que no estamos hablando de máquinas industriales que se arreglan con un "parche" y ala, a seguir funcionando. Estamos hablando de personas, personas con problemas pendientes de resolución que han sido totalmente dados de lado, y que en muchas ocasiones son los desencadenantes de un episodio depresivo.

Un fármaco puede ayudar a un paciente a sentirse mejor, pero no le orienta, no le enseña a enfrentarse a la vida de un modo más saludable, no le ayuda a resolver esos conflictos que le han empujado a la depresión. Superar dichos conflictos -baja autoestima, sentimientos de culpabilidad, no aceptación de la pérdida de un ser querido, etc.- es una tarea que el paciente debe asumir como propia, siendo ideal la orientación y el seguimiento, claro está, de un buen psicólogo; un psicólogo que, al menos al inicio de la terapia, le pueda atender semanalmente, y no una vez al mes, como es habitual en nuestra Seguridad Social, si es que dicha atención acaba teniendo lugar.

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Primavera

Siento su llamada inevitable
Mil rostros ha de libar mi retina
Zángano efebo que en el pecho hacinas
Besos no fecundos adorables

Druida que lo hiciese moldeable
cual maldita vieja Celestina
Su rostro en flor, rocío en mis pupilas
Su boca nacarí y afable

Angel yo por ti me bato,
hoy te sustentan ajenos brazos
más grande es mi esperanza

pero a cronos fiel acato
lánguidos son sus lazos
espero fiel, armado en lanzas.

Antonio Juan Moreno

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

MESAS ELECTORALES

 

A raíz de haber sido convocado para formar parte de una mesa electoral el próximo día 7 (cita a la que no puedo acudir por residir actualmente en Escocia), he estado bicheando un poco por Internet y me he encontrado, entre otras cosas, con el interesante caso de Francisco J. Cuevas, un anarquista jerezano que en 2004, viéndose obligado a formar parte de una mesa electoral, se presentó a ella con una camiseta en la que rezaba el siguiente texto: "En democracia; estoy aquí en contra de mi voluntad y bajo amenaza de ir a la cárcel. CNT". Francisco fue detenido y juzgado por ello. Yo he recibido exactamente la misma amenaza. Si la Junta Electoral desestimara mi justificación para no participar, estoy expuesto a multa, que de no ser pagada, parece ser que me llevaría al talego durante un mes, por niño malo y desobediente, cuando la realidad es que no puedo y no hay más cera que la que arde.

El caso es que tres años más tarde, en 2007, Francisco fue convocado nuevamente. En esa ocasión se declaró objetor de conciencia, objeción que fue rechazada.

Y algunos de ustedes se preguntarán, ¿objetor de conciencia? Pues sí, objetor de conciencia. Obligar a un anarquista a formar parte de una mesa electoral atenta contra sus principios; es como si a un católico convencido de los dictados de la Iglesia le obligan a distribuir condones en el tercer mundo, le duele sólo con pensarlo.

Me gustaría que se hiciesen una idea de lo que el temita suponía para él, para Francisco. No les pido que compartan su opinión (eso es cosa de cada cual), sino sólamente que lleven a cabo un pequeño ejercicio de empatía. Al tratarse de un anarquista, votar en unas elecciones va en contra de sus principios pues, según su ideología, está en desacuerdo con el sistema electoral. Por lo tanto, lo coherente, desde su punto de vista, es no participar en ellas. Si rechaza la sóla idea de acudir a las urnas, imagínense lo que puede suponer que, además, le obliguen a formar parte de una mesa electoral, o sea, a formar parte activamente del sistema con el que no comulga y contra el que además, lucha desde su posición ideológica.

Con todo esto quiero llegar a dos cuestiones.

La primera es que al Estado, con tal de mantener su tinglado en pie, le importa más bien poco o nada los principios ideológicos de las personas, es totalmente ajeno a sus sentimientos. Para mantener ese modelo al que denominan cínicamente "democrático", se recurre a la represión. Es lo que han hecho siempre todos los sistemas políticos, fuesen del color que fuesen, pero a mi entender, en el caso de la democracia, esta práctica resulta más grave aun.

Si a mí me obligan a hacer algo en contra de mi voluntad durante un régimen fulanista, lo puedo entender (que no justificar) porque, al fin y al cabo, estos regímenes son así y no es ningún secreto para nadie. En ellos no hay hipocresía, los cojones del General Fulano sobre la mesa pesan, eso es lo que hay, todo el mundo sabe a qué atenerse y punto en boca. Ahora bien, que a un ciudadano le obliguen a algo que va en contra de sus ideas, bajo amenaza de cárcel, dentro de un sistema democrático que se vanagloria de respetar las diferentes ideologías, me parece, además de una clara muestra de despotismo, una falta de vergüenza descomunal que atenta contra los principios, no sólo del individuo, sino de la propia democracia. La democracia se traiciona a sí misma, muere, se autodesintegra, se suicida con este tipo de leyes represoras.

La segunda cuestión es por qué el Estado ha tenido que llegar a tomar estas medidas. Desde mi punto de vista, es sencillamente porque el Estado da por hecho que la población es políticamente irresponsable. Es consciente de que los ciudadanos ya no creen en el sistema electoral y que cada vez pasan más de él, siendo creciente la tendencia a evitar la participación, bien por motivos ideológicos, bien por pereza (lo que abunda bastante en nuestro país), o bien porque la gente ya esta harta de los políticos, que se han ganado a pulso el hastío de la ciudadanía a base de mentiras, corrupción y manipulaciones de todo tipo. La gente está más que cansada de que los políticos discutan acaloradamente por gilipolleces mientras la casa sigue por barrer, y las verdaderas necesidades de la población por cubrir.

Si los ciudadanos en general nos identificáramos con el sistema, si tuviéramos fe en él y realmente lo consideráramos un patrimonio digno de nuestra involucración, no sería necesario recurrir a las amenazas como si fuéramos unos críos, ya que los voluntarios saldrían de debajo de las piedras.

Lo triste es que, a pesar del progresivo crecimiento de la apatía general hacia el sistema electoral, el Estado no se plantea medidas que lo mejoren, que lo hagan más transparente y justo para así recuperar el entusiasmo de una población a fecha de hoy desencantada, sino que recurre a lo más directo y fácil, o sea, a medidas más propias de una dictadura. Siempre es más fácil extorsionar que hacer autocrítica e intentar mejorar. Por lo tanto, no me extrañaría nada que si las cosas siguiesen el curso que han tomado, el día que los mandamases viesen que ya no vota ni el que inventó la urna, impusiesen también el voto obligatorio, como tristemente ya sucede en otros países. Ahora, eso sí, lo harían por nuestro bien, por el bien de la democracia y por nuestra libertad. Esta se haría más fuerte, y la mentira en la cual vivimos, también.

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RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

ANTONIO VEGA

(In Memóriam)

 

El pasado martes falleció Antonio Vega, uno de los mayores exponentes del panorama musical español de los últimos treinta años, tanto en su etapa con Nacha Pop (1980-1988), como en su carrera en solitario (desde 1991).

Dicen -lo dicen los médicos, que de esto saben un montón- que ha muerto a causa de un cáncer pulmonar.

Que se tratase de un cáncer, un infarto de miocardio o una dolencia de nombre impronunciable, para mí, no se lo tomen a mal, es lo de menos.

Parece ser que para morir necesitamos un diagnóstico médico. Nadie nos deja escaquearnos de este mundo porque sí, sin más, sin ofrecerle antes a los doctores la oportunidad de una explicación, una excusa que puedan transmitir a los demás sobre por qué nos hemos ido.

Pero en el caso de Antonio Vega, quizás seríamos más precisos si nos remitiéramos a un diagnóstico poético (sí, sí, he dicho poético): Antonio Vega ha muerto de sí mismo, y llevaba años muriéndose. Sólo era cuestión de acordar una fecha para hacerlo oficial, y esa fecha fue el pasado 12 de Mayo, como podía haber sido otra cualquiera.

Padecer de uno mismo es una afección muy común entre poetas, y es que a nadie se le escapa que Antonio Vega, aunque pase a la posteridad como músico, era, ante todo, un poeta -de los de verdad, quiero decir-.

Sus colegas de profesión se referían a él como "Ese Chico Triste y Solitario", incluso titularon así un disco tributo en su honor.

Antonio Vega era un hombre introvertido, de una gran sensibilidad, y supongo -pues no le conocí- que de pocas palabras. A través de su música - y sobre todo, de sus letras- encontró el vehículo ideal para exteriorizar, de algún modo, parte de su mundo interior, al que le concedió la palabra dotando a sus composiciones de un carácter intimista alejado de la superficialidad, a veces frívola, que impregna buena parte de la música Pop.

Por eso Antonio Vega gusta tanto y a tantos. Sus letras dejan las puertas abiertas a la interpretación de cada uno, por lo que cualquiera puede fácilmente hacerlas suyas y sentirse identificado con ellas.

Recuerdo la primera vez que supe de él, o que al menos fui consciente de su existencia.

Fue durante la primera mitad de los noventa, cuando vi el videoclip de "El Sitio de mi Recreo". Caí fulminado víctima de un flechazo, comprendí enseguida que me encontraba ante un gran compositor que era capaz de impregnar la música de poesía.

Aquellas imágenes, tipo vídeo casero, del jardín -quizás para acentuar la sencillez de la composición, que no simplicidad-, me evocó la idea de "el jardín secreto", quizás porque había algo de eso, de ese pequeño espacio íntimo en el que uno deja de ser con los demás para ser sencillamente uno mismo y con uno mismo. Esa canción, mágica, me ha acompañado desde entonces y me acompañará siempre, y nunca ha perdido un ápice de la emoción que sentí la primera vez que la escuché.

Una vez tuve la oportunidad -oportunidad que, por supuesto, no vacilé en aprovechar- de asistir a uno de sus conciertos. Fue en verano de 2005, en Los Viveros de Valencia. Cual no fue mi sorpresa cuando, al verle salir al escenario, comprobé lo que ya sabía: Antonio Vega estaba envejeciendo a paso galopante, y ante mí se presentaba como un anciano de solo 47 años de edad. Fue tan impactante, tan triste..., pero en seguida cogió la guitarra y se puso a tocar, como diciendo que si algún día había que morir, tendría que ser con las botas puestas, como de hecho así ha sido. Ofreció un magnífico concierto, que espero conservar en la memoria lo mejor posible.

El pasado martes nos dejó un virtuoso de la sencillez, un músico, un poeta, un maldito que lidió con la Muerte hasta que la Muerte le dijo aquí estoy yo.

Y se fue, dejándonos su obra, un puñado de canciones que son mucho más que eso. Son fragmentos, destellos, reflejos de un hombre que se llamaba Antonio Vega, y a quien hoy he querido dedicarle este pequeño homenaje.

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Clases de amor

No funcionó.

El amor tiene que ser cosa de dos. Tiene que palparse cada segundo y llenar todos los espacios, por recónditos que parezcan, de nuestra vida.

Al principio toda era ilusión, atenciones, ternura……

Yo lo di todo y confieso que sus caricias me devolvían con creces lo entregado.

Era lo más parecido a vivir en el paraíso, a disfrutar del paraíso.

Quizás por eso ahora me hiere tanto la soledad y las lágrimas ahogan mi pena entre las cuatro paredes de esta perrera.

Miguel Durán

Sesión de Antonio Vega

Sesión de Antonio Vega

No sé qué impacto mediático habrá tenido la noticia en España, aquí hay sesenta millones de británicos a los que la muerte de Antonio Vega ni les va ni les viene, entre otras cosas porque no sabían de su existencia, pues en su gran mayoría son incapaces de escuchar música en un idioma diferente al suyo.

Pero entre los españoles que residimos aquí, la noticia corrió.

Me ha llamado la atención encontrar en Internet multitud de referencias sobre la noticia. Unos y otros, gente normal y corriente -nada de famosos y famosetes-, le rendían homenaje, bien con un comentario, bien con un vídeo, lo que fuera.

Encontré un vídeo de un seguidor suyo en el que le rendía homenaje cantando "El Sitio de mi Recreo", una de sus canciones más emblemáticas. Después me enteré de que ese vídeo ha sido emitido por televisión. No obstante, yo os voy a poner el enlace, simplemente como una muestra de que cada uno le homenajea como sabe o puede, aunque sólo sea recordando algún momento en que haya disfrutado alguna de sus canciones.

Si nada lo impide, a mí me gustaría aportar mi granito de arena el próximo domingo, en Radio Celeste.

Mientras tanto, aquí os dejo una sesión de vídeos de Antonio Vega que he estado preparando buscando en Youtube.

A quien lo conociera, le agradará. A quien no lo conociera, le servirá como acercamiento a una figura que, si bien ya no se encuentra entre los vivos, nos ha dejado una obra sincera, llena de emociones.

La sesión empieza con el videoclip de "El Sitio de Mi Recreo", canción con la que yo, personalmente, quedé prendado de él.

Después vendrá, en dos partes, un monográfico de 1994 emitido en Canal Plus, cuando acababa de editar su segundo LP en solitario, "Océano de Sol". Dura como un cuarto de hora, pero está muy bien, se acerca de un modo muy próximo a la figura del artista como tal.

A continuación, el videoclip de la canción "Océano de Sol".

Y para terminar, dos de sus canciones en la etapa de Nacha Pop, "Lucha de Gigantes" (una versión en directo, ya en solitario) y el que fue su gran éxito juvenil, "La Chica de Ayer", en una actuación (playback) en TVE en 1980.

Ah, bueno, y el homenaje del admirador que os comenté antes.

Esta sesión requiere dedicarle un rato, pero merece la pena.

Buscad un huequecito en vuestro tiempo, al fin y al cabo, él dedico más de media vida a obsequiarnos con bellas canciones.

Sesión de Antonio Vega:

El Sitio de mi Recreo (videoclip)

Monografico Canal Plus 1994 (1)

Monografico Canal Plus 1994 (2)

Oceano de Sol (videoclip)

Lucha de Gigantes (directo en solitario)

La Chica de Ayer (playback en TVE, 1980)

Homenaje de un admirador

Va por él...

Pedrín

Nota: Pido disculpas a mis compañeros de Plumabierta pues, sin darme cuenta, he editado este artículo desde "Administrar" en vez de hacerlo como autor externo. Por lo tanto, debo aclarar que este artículo es personal, no en nombre de Plumabierta. Puede parecer una tontería, pero quería aclararlo.

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

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HOGAR, DULCE HOGAR

 

A María Rodríguez

 

Una ciudad se abandona en el tiempo que tarda un avión en despegar.

Pero el corazón, que no entiende de revoluciones tecnológicas, camina a pie, como los primeros nómadas.

Vuelves a tu tierra pero, paradójicamente, aún no has llegado.

Mientras tus familiares y viejos amigos te dan la bienvenida con los brazos abiertos y unas sonrisas que abarcan de oreja a oreja, tú aún no has terminado de despedirte de los que acabas de dejar. La despedida no es una situación, no se queda en un abrazo y un "Cuídate mucho", sino que es un proceso, un proceso interior.

El corazón nos va construyendo hogares allá donde vamos, y lo que es más hermoso, el corazón nos va construyendo hogares en las personas que vamos encontrando en el camino y que hacen parte del camino con nosotros, aquellas a las que llegamos a querer especialmente.

Y es que la Poesía -gran invento- existe, forma parte de nuestras vidas. La Poesía es un hecho y, entendida en su sentido más amplio, trasciende el diccionario, nos lleva a enriquecer la Lengua y a enriquecernos a nosotros mismos que, al fin y al cabo, somos quienes la empleamos. La Poesía nos hace comprender que el hogar puede no ser una dirección con su correspondiente código postal, sino un nombre con su apellido (o sus apellidos).

Insisto, la palabra "hogar" es hermosa, puede ir directamente asociada al cariño que procesamos hacia otras personas.

Y, ¿por qué limitarnos a otras personas? ¿Por qué no ir más allá? O mejor dicho, ¿por qué no ir más acá, al que en realidad debería ser nuestro punto de partida?

Me explico: ¿Qué hay del amor a nosotros mismos?

No estoy hablando, por supuesto, de la masturbación en solitario -otro gran invento-, sino de la autoestima, la piedra angular que nos permite amar a otros de un modo saludable y exento de posesiones.

Por lo tanto, no estaría nada mal considerar que el primero de los hogares debería ser uno mismo.

De este modo, vayamos donde vayamos, nuestro hogar irá siempre con nosotros. Nos sentiremos más seguros en vez de indefensos y, esa fortaleza, esa confianza en nuestras propias capacidades, nos permitirá afrontar mejor todo lo que se avecine, ya que a fin de cuentas, se dice que la vida son dos días.

 

Sobre lo efímero y cambiante

El callejón húmedo y oscuro

con banda sonora de ratas…

que bello lugar cuando apareciste,

cuando te derramaste en mi pecho

y mis brazos me hicieron sentir hombre,

cuando las paredes solo querían

el eco de tu voz y mis oídos

ya no escuchaban nada

 

cuando la luz perfecta, la penumbra,

bañaba nuestros cuerpos y nuestra intimidad,

mis labios eran ríos de cosquillas que amanecían

y mi lengua me regalaba el tacto de tu sabor.

¿cuántas estrellas brillaban en nuestros ojos?

cuánto campo había en nuestras almas,

había miles de soles en nuestros pechos,

nuestras bocas se convirtieron en flautas

y tu olor se metió en mis suspiros

hasta echar raíces en mis entrañas

 

y ahora estoy sin ti,

y el callejón es bosque sin luna,

noche de pleamar y vigoroso invierno,

pero no me da por salir de esta calle,

ni buscar luces de neón en compañía de la

multitud solitaria, me siento imán pegado a hierro,

simplemente te espero, aunque de antemano sepa

que la que acude en tu ausencia es una tal esperanza

con navaja de barbero amarrada al liguero

y los brazos entrañablemente abiertos hacia mí

 

me da la sensación de estar echándole los perros

a un fantasma que sé que existe pero que no veo,

al hueco que has dejado en mi tiempo pero que

constante y desesperante no eres tú,

adoro este infierno porque un segundo antes

eras tú, cielo mío, porque lo que corría por mis venas

era sístole y diástole con cadencia por alegrías,

pero ahora mismo me quema desde el tuétano

hacia fuera y se está comiendo mi cuerpo con hambre

 

solo sé que necesito vaciarme de ti,

que justo ahora soplará un aire

que será brisa y me elevará

para convertime quizás

esta vez, en una nube

correteando por el azul

Antoine L’Jimir

I Certamen literario de relato corto

Copio aquí las bases del concurso que podeis encontrar en la pagina de www.dipucadiz.es por si alguien se anima :)

Un saludo

M. Ibáñez

 

Podrán participar autores, de cualquier nacionalidad, sexo, y edad, existirán 4 modalidades:

 Infantil A ( 7 a 10 años) 1 a 2 folios (formato A 4) por una cara, y podrán incluir ilustraciones.

 Infantil B (11 a 14 años) 1 a 2 folios (formato A 4) por una cara, y podrán incluir ilustraciones.

 Juvenil (15 a 25 años) 2 a 4 folios (formato A 4) con letra arial de tamaño 12 por una cara.

 

    Adultos ( a partir de 25 años) 2 a 4 folios (formato         A 4) con letra arial de tamaño 12 por una   cara.

2- Las obras deberán ser inéditas y no premiadas en otros concursos, así como estar escritas en español. La temática será: La Participación Ciudadana.

3.- Serán rechazadas aquellas que por su contenido no atiendan los requisitos formales o técnicos del certamen, así como aquellas que atenten contra los derechos fundamentales de las personas.

4- Cada concursante participará sólo con una obra.

5- Forma de envío:

Se entregarán 3 copias y no podrán llevar firma ni señal alguna que denuncie su procedencia. Los relatos deberán aparecer con el correspondiente título y firmados con un pseudónimo.

La obra, se enviará por correo a:

EXCMA. DIPUTACION DE CADIZ
DELEGACION DE CIUDADANIA
AVDA RAMON DE CARRANZA 11-12 2ª PLANTA
11071- CADIZ
  
Se adjuntará además un sobre cerrado indicando: nombre, edad, dirección, teléfono, DNI, o colegio al que pertenece en las categorías infantil y juvenil, título de la obra y el pseudónimo con el que se ha firmado.
 
6.- A falta de alguno de los anteriores puntos se descalificará al concursante.
 
Las obras se recibirán por correo a partir del 1 hasta el 30 de mayo de 2009, ambos inclusive. No se admitirán obras enviadas antes o después de las fechas indicadas. Las obras no seleccionadas serán destruidas.

7- El premio que será único por modalidad para el/la ganador/a, sera:
 Infantil A ( 7 a 10 años) Una Cámara de fotos digital infantil.
 Infantil B (11 a 14 años) Una Cámara de fotos digital.
Juvenil (15 a 17 años) Un Ipod
 Adultos ( a partir de 18 años) Un fin de semana en un Hotel de TUGASA, para dos personas.
 
 Los doce relatos finalistas, serán publicados en el Portal de Ciudadanía de la Diputación Pral. de Cádiz a lo largo del mes de junio de 2009.
 
8- El Jurado estará compuesto por Personal de la Diputación Pral. de Cádiz, y personas con criterio cualificado vinculadas al mundo de la Literatura y la creación artística.
  
9- El veredicto del Jurado será inapelable, dándose a conocer el/la ganador/a y el listado de finalistas, en la página web de la Diputación de Cádiz   www.dipucadiz.es, la celebración de la entrega de premios que se organizará en Septiembre de  2009 en Cádiz.

10- Cualquier situación no prevista en las bases será resuelta según el criterio del Jurado.

11- La participación en el Concurso implica la aceptación plena de estas bases.

Susan Boyle

Susan Boyle

Parece ser que la repercusión mediática del caso de la escocesa Susan Boyle ha llegado hasta España, por lo que supongo que estaréis al tanto. De lo que no estoy tan seguro es de si habéis podido ver la famosa actuación que la ha catapultado instantáneamente a la fama, no sabemos por cuánto tiempo.

Yo la he visto esta tarde en Youtube. Sentía curiosidad, pues no sólo me la he encontrado ocupando portadas de periódicos gratuitos y revistas, sino que me he topado con ella en blogs y en páginas de noticias españolas.

Os dejo un enlace con su actuación, y otro con un artículo de opinión de Carlos Herrera en el suplemento dominical XL Semanal, hablando del tema.

Actuación de Susan Boyle:

http://www.youtube.com/watch?v=9z0h1NNk1Ik

Artículo de Carlos Herrera:

http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=4127&id_firma=8732

 


 

Con los ojos
rojos, escribo
para la inmortalidad.

Con los ojos
blancos, escribo
para nadie.

He dado mi vida
por la realidad.

Con los ojos
rojos, escribo,
sin embargo,
también para nadie…


Como quien bajo un árbol se guarece
de la lluvia. Y se cala. Y así la lluvia entra
lloviendo en el paisaje de su espíritu
y hace su carne lo existente: el mundo.
Luego, al lucir del sol, su pensamiento
en íntimo arcoiris lo deslumbra
más poderoso que la luz de fuera,
y translúcido siente que le acosa
la realidad y la pasión, la vida.
Y él es feliz, pues sabe que aquel orbe
en la movilidad del tiempo esquivo
jamás enfriará la luz de invierno.

 Jesús Hilario Tundidor

 

RADIO CELESTE, por Pedro Pérez Linero

RADIO CELESTE,  por Pedro Pérez Linero

 

FUNDACIÓN SAVE THE BANKS

(Salvemos a los bancos)

 

 

Una de mis asignaturas pendientes, y que me da a mí que seguirá pendiente durante algún tiempo, es la Economía.

Quizás porque me he criado en una familia humilde y carente de ambiciones económicas, ese mundo siempre me ha parecido de otro mundo, de otro planeta, y me ha causado cierto vértigo. Cuando me hablan de Bolsa en las noticias, no me entero mejor que cuando dos escoceses conversan entre sí, que ya es decir.

Por eso no me atrevo a analizar la recesión actual. Me causa mucho respeto. No me atrevería a decir, por ejemplo, qué medidas serían las más apropiadas para superarla. Por lo tanto, como no sé, me callo y dejo que lo hagan otros.

Pero ser un ignorante en materia económica no me convierte en tonto, y afortunadamente, sí puedo afirmar, sin cortarme un pelo, que tonto, lo que se dice tonto, no soy.

Lo que voy a decir a continuación no es nuevo ni original, no les voy a aportar en absoluto un novedoso punto de vista sobre el tema. Al contrario, seguramente lo habrán dicho o pensado muchos de ustedes; de hecho, no se trata más que de una opinión muy extendida, que algunos amigos y yo hemos compartido en conversaciones recientes.

Una crisis económica de esta envergadura no es una catástrofe que haya caído del cielo. No es un terremoto, no es una erupción volcánica en la que no se pueden buscar culpables. Una crisis económica como esta que nos ocupa, es consecuencia directa de unas acciones humanas -ya se sabe, causa y efecto-, permitida por el sistema capitalista actual.

Pero dicho así suena muy ambiguo, por lo que lo diré de otro modo, verán qué bien nos entendemos todos ahora y qué a gustito nos quedamos: Esta crisis es consecuencia directa de las malas acciones de cuatro hijos de puta que, abusando todo lo que han querido, se han forrado sin importarle lo más mínimo las consecuencias ni a quienes se llevaran por delante.

 

Lo que más me jode de todo esto, es que la gente de a pie coincidíamos hace mucho tiempo en que se veía venir. Lo sabíamos y lo decíamos, que tanto abuso no era normal, que antes o después la cosa iba a reventar por algún lado, que no hay burbuja que no explote, y que, como siempre, los damnificados serían los más pobres. Es lo que ocurre con las catástrofes, llámense terremoto, inundación o recesión, que los primeros en caer son los económicamente más débiles.

Pero en esta ocasión nos equivocamos, pues parece ser que no son los pobres los que necesitan ser rescatados primero.

Hay más de cuatro millones de parados en España, pero resulta que en esta catástrofe las víctimas que precisan de la ayuda más urgente no son ellos, son los bancos. Primero ocasionan la crisis poniendo en apuros económicos a la población, que las pasaba putas para llegar a fin de mes con las dichosas hipotecas (soga al cuello), y ahora me vienen con que deben ser rescatados porque, según cuentan, son los únicos que pueden reactivar la economía. Y digo yo, si necesitan dinero, que lo inventen, que eso se les da muy bien.

Lo que decía antes, que nos toman por tontos, del mismo modo que ya lo hicieron hace un año al afirmar que no había crisis, cuando todo el mundo sabía que sí. Y ahora nos toman nuevamente el pelo pretendiendo que nos creamos que los verdugos son las víctimas.

Para colmo, a pesar de la que esta cayendo, no he visto en los círculos oficiales absolutamente a nadie cuestionarse seriamente el sistema capitalista. Lo más radical que han propuesto los presidentes de los diferentes gobiernos ha sido eso que tan finamente han llamado "refundar el Capitalismo", y que aún no me he enterado de qué va, ni falta que me hace, pues ya los veo venir (¡qué asco me dan!).

Es lo que siempre ha hecho el Capitalismo, adaptarse a los tiempos con leves modificaciones que lo hacen parecer más humano, a la vez que se hace más eterno. Pero ya sabemos lo que viene después.

El Capitalismo siempre será Capitalismo del mismo modo que la mierda siempre será mierda, por mucho perfume que se le eche.

En fin, que en cuanto pase la tormenta, estos señores piensan seguir haciendo de las suyas.

Volverán a la carga, y aquí no habrá pasado nada.

 

016

016

María se descubrió mirando fijamente al suelo. Estaba descalza y las olas le acariciaban los pies que le ardían de escozor pues los tenía heridos. La falda tenía los bajos rasgados y la camisa (que tan contenta había estrenado hoy) estaba manchada y ajada. No sabía con seguridad cómo había llegado hasta allí, pero si sabía el porqué. Todavía le zumbaba el oído izquierdo y en su boca perduraba aun cierto regusto amargo a sangre. Esa boca que un día dijo felizmente "si quiero" sin saber lo que se le venía encima.

María tenía veintitrés años y una mirada triste que en los últimos tiempos empañaba a unos lindos ojos de color miel. Esos mismos ojos que no hace mucho miraban ilusionados, hoy eran dos meras sombras de lo que fueron.

- ¡No puede ser! ¡No me puede estar pasando esto a mí! ¿Por qué?

Esta frase le retumbaba una y otra vez en la cabeza durante todo el día sin encontrar respuesta.

Hacía dos años que se había casado con Luis, el gerente de la primera franquicia inmobiliaria que habían abierto en su barrio. Ella y sus amigas le echaron enseguida el ojo a aquel desconocido que con su educación y ese porte que les da a los hombres un buen traje, las tenía encandiladas.

Por aquel entonces María había dejado sus estudios y se había puesto a trabajar en la cafetería que regentaba su madre y que compartía acera en misma plaza con la inmobiliaria de Luis. Como era de esperar Luis se hizo cliente del establecimiento en parte por la proximidad, en parte por lo agradable del ambiente y en parte por ver unos encantadores ojos miel que le miraban interrogantes detrás de la barra. María ganó terreno frente a sus amigas y Luis quedó prendado de aquella, para él chiquilla, pues le sacaba diez años de ventaja en el camino de la vida.

- ¡María!, ¡qué haces ahí!

El corazón se le encogió y un dolor agudo se le clavó en el estómago mientras un terrible escalofrío recorría su espalda.

- ¡Es él! ¡Me ha seguido!

Sin apenas atreverse, volvió lentamente la cara y con alivio comprobó que se trataba de un hombre llamando a su hija que jugaba a escasos metros de ella con la arena. Se dio cuenta entonces de que no podía seguir viviendo así. Siempre llena de temores. Siempre mintiendo a su madre sobre sus moratones. Siempre temiendo la llegada de la noche y el sonido de las llaves en el portón. Hacía tiempo que no se sentía deseada, ni tan siquiera querida. Se sentía poseída. Posesión. Esa era la palabra que definía su relación con Luis.

Se enjugó las lágrimas que ni había notado hasta ese momento que le recorrían las mejillas, se atusó un poco la ropa y el pelo, y se dirigió a paso lento pero firme a la comisaría de su pueblo.

Era el momento de ponerle fin a sus sufrimientos, de pararle los pies a ese canalla, de empezar un nuevo capítulo de su vida.

 

Un Viajante

 

Nota: El autor dispone de un blog personal en Internet. Para conocerlo, basta con pinchar en  http://entrecurvaycurva.blogspot.com

Sigo...

Sigo...

…y sigo…sigo escribiendo, sigo observando, sigo aprendiendo, sigo tolerando, sigo respirando, sigo llorando, sigo riendo, sigo cerrando los ojos, sigo temblando, sigo soñando, sigo imaginando, sigo sintiendo, sigo... sigo viviendo....quizás me rescates algún día…pero mientras siga, todo ira bien

Terry

Desnudos. Sin papeles.

Desnudos. Sin papeles.

Se conocieron, de casualidad, en una parada de autobús, una noche sin horarios, sin prisas y sin luna. Ella estaba perdida en una ciudad a la que acababa de llegar. Él pasaba por allí, como otro extraño más, buscando alivio en sus pasos, buscando una sonrisa en otro rostro. Las calles de Edimburgo estaban tranquilas y el frío silencio intercalaba las miradas en atajos que ayudaban a acortar distancias. Dos. Ellos dos. Un país ajeno. Dos lenguas diferentes. Y una coordenada exacta en un mapa dividido al azar por una mano ambiciosa e insensata. Pero las líneas diseñadas en el suelo no importaban en este espacio y tiempo que ellos dos mismos delimitaron como suyo propio. Nada más importaba que ese preciso instante en el que dos extraños se intercambiaban complicidad y deseo.

- Are you ok? (¿Estas bien?) Él le pregunto con su acento nigeriano.

- No. Lost (No. Perdida). Chapurreó ella con su inglés de los días de colegio.

Esa noche no tenía para ella significado en su agenda. Había sido un día envuelto en mantas y tedio y al caer la noche se había propuesto entonces no quedarse tumbada en el sofá viendo una televisión que apenas lograba entender. Por ello se pintó los ojos con valor, se puso los tacones y salió a la calle. Y allí estaba minutos más tarde, sola, con un extraño que le ofrecía su mano y la protegía de su punzante confusión.

- I am meeting a friend and then i am going to a night club. Want to come?

 (He quedado con un amigo y luego vamos a ir a un club. ¿Te vienes?)

No sabía muy bien lo que le acababa de decir, pero ya todo le daba casi igual, y en ese momento necesitaba riesgo y misterio, más que seguir esperando otro autobús. "Ok" y a la aventura se fue con él.

Esa noche esos dos extraños acabaron conociéndose entre almohadas y enredándose perdidamente entre palabras que sonaban como versos indescifrables para cada uno de los dos. Por ello acordaron insonorizar su boca y quemaron diccionarios y mapas con sus besos y su piel. Aprendieron a leer sus cuerpos y en ellos descubrieron con sus dedos un nuevo lenguaje.

A la mañana siguiente, ella era feliz. Se había despertado en un corazón distinto. Como una niña recién nacida abrió sus ojos y su viejo llanto desapareció después del primer abrazo. El calor corría en su interior a la velocidad de una guindilla cuesta abajo. Picantes. Así fueron los primeros platos.

Desde entonces, las llamadas y los mensajes fueron tan asiduos como las sirenas en la ciudad. "I miss you" ("Te echo de menos"). Ella apenas entendía sus mensajes, y las conversaciones telefónicas eran infinitos trabalenguas. Sin embargo, ella se conformaba con escuchar su voz, ese sonido que sonreía en cada acento. Durante tres meses intercambiaron algo más que sexo… y vivieron de manera acelerada, pero con precaución.

Hasta ese día. Hasta el día y la hora de la pregunta. "Do you want to marry me?" ("¿Te quieres casar conmigo?"). Esta vez sí que captó al primer intento la pregunta y su deseo era, entonces, no haber entendido nada. La historia se volvía a repetir. Otra vez, como otras muchas veces. ¿Por qué?

La pregunta era un grito desesperado. Él suplicaba ayuda. Y ella no podía ayudarlo. Aunque en su corazón se veía vestida de blanco, en el espejo solo veía el reflejo de una chica joven y el esqueleto de planes en el aire. Por eso no quería atarse a ninguna cuerda, más allá que a un juego de sábanas. Entonces, como en otros capítulos de su vida se sintió utilizada, "¿Por qué?" Y lloraba pensando que su cuerpo no valía más que una firma y un papel. Y otra vez, odiaba el amor y su carruaje lleno de mentiras.

Ahora que sus pasos parecían volar alto, de nuevo, sus ilusiones aterrizaban en el punto cero de una ciudad de hadas, tristes. "¿Me quería?" Ella lo amaba y le costaba pensar que todo ese cruce de miradas fuesen frívolos pasatiempos. El amor no podía cruzar fronteras sin papeles. Desnudo. Un amor ilegal en un territorio, ¿De quién? Y ella no podía ayudarlo. "¿Por que?" Él quería seguir jugando con ella, pero tuvo que marcharse. Su barco de papel de periódico se hundió, en algún mar, y con el todo lo demás.

 

Somos códigos de barras, números, ecuaciones complicadas. ¿Ilegales? ¿Quién marca las fronteras? ¿Caducamos en tanto que llevamos etiquetas colgadas como marionetas? Al final, los papeles se convierten en hojas envejecidas, olvidados, atrapados bajo nubes de polvo. Como decía aquel poeta gallego marinero "ficamos nós sós. Sin o Mar e sin o barco. Nós". ("Quedamos nosotros solos. Sin el mar y sin el barco. Nosotros"). Solos. Desnudos. Tú y yo.

Eugenia Cabaleiro Pereira

Leyenda personal (por Paulo Coelho)

Leyenda personal (por Paulo Coelho)

Os dejo un artículo del XL semanal que me ha parecido curioso.

 

Desafiando al maestro.

 

 




¿El pájaro está vivo?
El joven estaba concluyendo su periodo de preparación y muy pronto pasaría a enseñar. Como todo buen alumno, necesitaba desafiar a su profesor y desarrollar su propia manera de pensar. Así que capturó un pájaro, lo agarró con una mano y lo llevó hasta él:
–Maestro, ¿este pájaro está vivo o muerto?
Su plan era el siguiente: si el maestro contestaba `muerto´, él abriría la mano y el pájaro echaría a volar. Si la respuesta fuese `vivo´, él lo aplastaría entre los dedos. De esa manera, el maestro siempre estaría equivocado.
–Maestro, ¿el pájaro está vivo o muerto? –insiste.
–Mi querido alumno, esto va a depender de ti –es el comentario del maestro.


El aprendiz indeseable
–No tenemos puertas en nuestro monasterio –le comentó Shantih al visitante.
–¿Y qué pasa con las personas inoportunas que vienen a perturbar la paz del lugar?
–Las ignoramos y acaban marchándose.
–¿Nada más? ¿Y eso da resultado?
Shantih no respondió. El visitante insistió algunas veces más. Viendo que no obtenía respuesta, resolvió partir.
–¿Has visto como sí que funciona?, –se dijo Shantih, sonriendo.


El yogui y el loco
Nasrudin, el maestro loco de la tradición sufí, pasa frente a una gruta, ve a un yogui en plena meditación y le pregunta qué está buscando.
–Observo los animales, y he aprendido de ellos muchas lecciones que pueden transformar la vida de un hombre –dijo el yogui.
–Enséñame lo que sabes y yo te enseñaré lo que aprendí, pues, en cierta ocasión, un pez me salvó la vida –responde Nasrudin.
El yogui se queda asombrado: si un pez salvó la vida de aquel hombre, debe tratarse sin duda de un santo. Decide, por tanto, enseñarle todo lo que sabe.
Cuando termina, le dice a Nasrudin:
–Ahora que te he enseñado todo lo que sé, sería para mí un honor escuchar la historia de cómo un pez te salvó la vida.
–Fue sencillo. Yo estaba casi muriéndome de hambre cuando lo pesqué y gracias a él conseguí sobrevivir tres días.

Iluminación en siete días
Buda afirmó frente a sus discípulos: el que se esfuerza puede alcanzar la iluminación en siete días. Si no lo consigue, sin duda lo logrará en siete meses o en siete años.
Un joven se propuso conseguirlo en una semana y quiso saber cómo debía actuar. «Concentración» fue la respuesta. El joven empezó a practicar, pero diez minutos más tarde ya se había distraído y consideró que no estaba perdiendo el tiempo, sino habituándose consigo mismo.
Un buen día decidió que no era necesario llegar tan rápido a su meta, pues el camino le estaba enseñando muchas cosas.
Y fue en este momento cuando alcanzó la iluminación.

 

Presentación del libro "Oasis Prohibido"

Presentación del libro "Oasis Prohibido"

El jueves día 23, a las 20:30 horas, en la Capilla de la Misericordia de Arcos de la Frontera, tendrá lugar la presentación del libro "Oasis Prohibido", del poeta arcense afincado en Sevilla, Manuel Senra.

Manuel Senra será presentado por el poeta Antonio Murciano y el acto será conducido por el también poeta Pedro Sevilla.

Dicho evento contará también con la participación de Plumabierta, que hemos sido invitados por el autor y al cual desde aquí queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento. Mari Ángeles Vazquez y Jimi leerán algunos poemas de "Oasis Prohibido".

Para más información sobre Manuel Senra, podéis visitar su blog:

http://www.manuelsenra.blogspot.com/

 

 

THE HOST (2006)

THE HOST (2006)

The Host es un largometraje surcoreano, tercero del director Bong Joon-Ho, que por fin, después de tres años, he tenido la oportunidad de ver.

Oí hablar de él en su momento, pero apenas pude hacerme una idea de que tipo de película era realmente. La nombraban en televisión por su éxito en los festivales cinematográficos, aunque parecía sólamente que se trataba de una nueva película de terror sobre una gigantesca criatura, al más puro estilo Godzila, que va arrasando por doquier y sin dejar títere con cabeza. De esas hay muchas, pero tan buena acogida por la crítica, pensé, sería porque aportaría algo que la distinguiera de las demás del género.

Efectivamente, no me equivoqué en mi suposición, pero me sorprendió con creces.

The Host es una película que durante sus dos horas de metraje, desde el primer minuto, captó mi atención y no pude apartarla de la pantalla en todo el tiempo.

No es sencillamente una película de terror o de cine fantástico. Como en cualquier buena obra del género, ya sea cinematográfica o literaria, el elemento fantástico es un pretexto para dar paso a ciertas reflexiones que inquietan al autor, en muchos casos reflexiones políticas o filosóficas (veánse, si no, Alien, Blade Runner, Matrix o El Increíble Hombre Menguante, por citar sólo algunos ejemplos). Sin profundizar en las cuestiones que podría tratar la película, sólo citaré que el valor de la familia unida, la crítica a la despreocupación del Gobierno ante los problemas (y las tragedias) de los ciudadanos, o la agresión al medio ambiente serían algunas de ellas.

Pero no queda ahí la cosa. Por las salas de cine han pasado multitud de películas de este género en las que supuestamente se pretendía invitar a la reflexión, pero lo hacían tan explícitamente, que subordinaban los personajes al mensaje, resultando un producto simple, y quedando dicho mensaje reducido a una mera excusa para justificar la presencia de doscientos mil efectos especiales.

No es el caso de The Host. The Host es una película donde los personajes están muy bien construidos, y con los que el espectador conecta fácilmente a pesar de que son un tanto atípicos. Es una película que lo mismo te hace reír, que te hace llorar, que te hace pasar miedo, y en las que hay magníficas escenas de acción.

De hecho, lo que llama poderosamente la atención de este largometraje es la facilidad con que pasa de un género a otro (comedia, drama, terror) sin que afecte a la historia que nos está contando. Quizás la excepción estaría en la secuencia del polideportivo, justo después del primer, feroz y espectacular ataque del monstruo. Me quedé, como decimos en mi tierra, "con la cara partía", y sinceramente, no sé si fue acertado o no cambiar tan radicalmente de registro, y dentro de la misma secuencia. Quizás fuese una muestra más de maestría, pues como os digo, pasó de la tragedia a la comicidad sin apenas darme cuenta. Ves a unos personajes llorando ante la pérdida de un ser querido, y te conmueven sinceramente, quieres llorar con ellos, pero sin saber muy bien cómo, el llanto deviene en un número más propio de payasos de circo que otra cosa. Como dije antes, me quedé "con la cara partía".

Los actores, cuyos nombres, debido a mi falta de costumbre, soy incapaz de memorizar, están sensacionales todos. No es fácil hacer creíble una historia con los cambios de registro anteriormente mencionados si no se cuenta con un gran plantel de estupendos actores.

Los efectos especiales. En mi opinión, los efectos especiales deben estar al servicio de la historia que se cuenta, y no al contrario, como por desgracia sucede en la mayoría de los casos. En The Host los efectos especiales cumplen su cometido, no se abusa de ellos. La criatura está muy bien lograda.

No desvelaré nada sobre el argumento, prefiero que la veais sin conocerlo, como ha sido mi caso. Lo mejor que tiene es que te mantiene inquieto, pues desde el principio sabes que puede pasar absolutamente cualquier cosa. Aunque debo advertir que quien vaya buscando una película llena de explosiones e interminables escenas de acción se va a dar con un canto en los dientes, pues ésta no es en absoluto la película que estaría buscando. Por cierto, si decidís consultar en Wikipedia, no leáis el argumento, lo desvelan absolutamente todo, incluso el final, y sería una lástima.

Para terminar, decir que en la película hay secuencias realmente conmovedoras. A destacar la del primer ataque del monstruo, que aparece reflejada en el cartel promocional: Ver, a cámara lenta, la impotencia y la desesperación de un padre que presencia como una gigantesca criatura corre detrás de su hija hasta atraparla, es algo que te toca muy dentro.